Andrés L. Mateo

(Revista Vetas número 36, página 8, diciembre de 1997)

UNO
Si vuelas, paloma
te rompo un ala,
y si no vuelas,
también
(Un tíguere de San Miguel).

DOS
… Y ¡Zas! Al espacio, hacia el pozo
insondable de uno mismo
(Lalo, el Filósofo de Villa María)

TRES
Pongo por caso este bagaje de versos
de los veinte años ¿Para qué han servido)
Yo no querría este amor por la poesía,
Mucho la amo, pero más desconfío de ella.
(Aparicio, el sastre de la calle Enriquillo)

CUATRO
Sí, pero el espíritu, ¿es también las tripas
eucarísticas del Padre Vicente?
(Lázaro, el de San Juan Bosco)

CINCO
Adela, apéchate: fui feliz
(Tomás, el simplón)

SEIS
Yo no he confiado mi destino a los otros,
Mis palabras son estas:
Acuchíllenme mientras puedan
(Alfredo el bravucón).

SIETE
La tierra es buena, y soy casi incapaz de mentir.
Pero siento en la tarde que declina, ese quimérico
instante que he anhelado, y que nunca he tenido
(Joselito, el alguacil)

OCHO
Ahí está esa maldita racha de recuerdos silbando.
Yo estoy aquí, ajeno, lateral. Hace ya tanto tiempo,
que no son ni mío ni de ella. ¡Esa maldita racha de recuerdos silbando)
(Pin, el sastre)

NUEVE
¡Cuando guste,
los pobres nunca cerramos la puerta!

DIEZ
Doy, ahora, los días que me quedan a la desolación.
Amé a una mujer y fui traicionado. Pero dejo constancia,
no por el remordimiento ni por el rencor.
(Vicente, el pulcro de la avenida Mella)

Compartir
Artículo anteriorAgenda Cultural del Lunes 2 de Octubre 2017
Artículo siguienteLos Amigos de Faustino
Virginia Moquete es periodista, trabaja para el Grupo Cultural Vetas desde sus inicios desempeñando diferentes cargos, en la actualidad es la Directora de la Agenda Cultural Diaria de la Revista Vetas desde 2012. Cel.: 849-861-7238

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here